En el corazón de nuestra ciudad, donde las artes y las tradiciones convergen, hoy se respira un aire de profunda gratitud y nostalgia. La Casa de la Cultura de Traiguén rinde un sentido homenaje a quien, más que una funcionaria, fue el motor de nuestra gestión cultural por casi 30 años: la Sra. María Teresa Martínez.
Tras una vida dedicada al servicio público en la Ilustre Municipalidad de Traiguén, la Sra. María Teresa inicia hoy una nueva etapa al acogerse a su merecida jubilación, dejando un legado imborrable en el patrimonio inmaterial de nuestra comuna.
Un reconocimiento ante su pueblo
El pasado sábado, bajo el marco esplendoroso del Festival del Trigo —el escenario más importante de nuestra tierra—, la comunidad fue testigo de un momento de alta emotividad. De manos del alcalde Luis Álvarez Valenzuela y el Honorable Concejo Municipal, María Teresa recibió un reconocimiento que simboliza el respeto y el cariño de todo un pueblo que vio crecer sus proyectos artísticos año tras año.
Tres décadas tejiendo identidad
Su paso por la Encargaduría de Cultura no fue solo administrativo; fue una labor de vocación pura. Durante su trayectoria, desempeñó un rol relevante en:
- Gestión Artística: Impulsando talentos locales y trayendo expresiones culturales de primer nivel a nuestra zona.
- Rescate Patrimonial: Liderando iniciativas que fortalecieron nuestra identidad como traigueninos.
- Participación Ciudadana: Consolidando la Casa de la Cultura como un espacio abierto, un punto de encuentro donde vecinos de todos los sectores pudieron acercarse al arte.
- «Su trabajo constante permitió fortalecer la labor cultural municipal y consolidar espacios de participación y encuentro para la comunidad, aportando con compromiso y responsabilidad al quehacer cultural de Traiguén»., señalaron desde el equipo municipal.
Un nuevo capítulo
Hoy cerramos un ciclo institucional, pero abrimos las puertas a la memoria agradecida. Despedimos a una colega, a una guía y a una gran servidora pública que supo entender que la cultura es el alma de un pueblo.
¡Gracias por tanto, Sra. María Teresa! Le deseamos que este nuevo camino de jubilación esté colmado de paz, tranquilidad y las nuevas alegrías que solo el descanso bien ganado puede brindar. Su huella queda grabada en la comunidad de Traiguén.




