Deepfakes: Regulan usos de IA para proteger integridad de las personas

La iniciativa establece reglas para la creación y difusión de “representaciones digitales verosímiles pero falsas” de la imagen, cuerpo o voz de las personas.

Regular la creación y difusión de contenidos generados con inteligencia artificial u otras tecnologías es el objetivo del proyecto que la Sala de la Cámara aprobó en general por 128 votos a favor, 2 en contra y 5 abstenciones. La iniciativa, que vuelve a comisión para su debate en particular, busca proteger la identidad e integridad de las personas frente a imitaciones digitales realistas o deepfakes (boletín 17795).

Para ello, la iniciativa establece definiciones, ámbito de aplicación, responsabilidades y sanciones al uso de contenidos digitales falsos.

En esa línea, define como “representaciones digitales verosímiles pero falsas” a todo contenido sintético de imagen, audio o video, generado o alterado mediante inteligencia artificial u otras tecnologías, que pueda inducir a error, confusión o engaño respecto de la identidad, acciones o declaraciones de una persona real.

Además, reconoce el derecho a la integridad digital, es decir, el derecho de toda persona a que su imagen, cuerpo o voz no sean utilizados para generar este tipo de contenidos. No obstante, distingue que no se consideran deepfakes los contenidos que correspondan a una sátira, parodia, crítica o expresión artística, siempre que sean claramente identificables y no induzcan a error ni causen daño.

Protección de las personas

Durante la discusión general del proyecto en la Sala, las/os diputados coincidieron que el avance de la inteligencia artificial exige nuevas herramientas para proteger a las personas frente a la difusión de contenidos falsos. En esa línea, advirtieron que la manipulación digital de imágenes, voces o videos puede transformarse en una herramienta para afectar la honra de las personas, alterar procesos democráticos o cometer ilícitos.

Por ello, destacaron los legisladores, la iniciativa busca crear un marco de protección que incorpore el derecho a la integridad digital y establezca mayores responsabilidades a las plataformas que alojan o difunden este tipo de contenidos.

Sin embargo, algunos parlamentarios cuestionaron el grado de responsabilidad que la propuesta entrega a las plataformas para determinar qué contenidos pueden permanecer publicados y cuáles deben ser eliminados. También, advirtieron que esta podría generar riesgos para la libertad de expresión o inhibir desarrollos tecnológicos legítimos.

Otras dudas expuestas en el debate fueron sobre su implementación práctica y la proporcionalidad de las sanciones.

Finalmente, algunas/os diputados alertaron sobre los efectos que estas tecnologías pueden tener no solo en las personas, sino también en la seguridad institucional y la soberanía de los países.

La diputada Gael Yeomans, autora del proyecto, informó la moción en la Sala. Además, en las diferentes sesiones donde se trató la norma intervinieron las y los diputados Daniel LilayuLuis MallaJaime BassaLuis PardoAna María GazmuriFelipe RossCristian ContrerasHans MarowskiGael YeomansHotuiti TeaoIrací HasslerLorena FriesPriscilla CastilloConstanza SchonhautCarolina Cucumides y Gonzalo Winter.

Ámbito de aplicación

La iniciativa, que retorna a la Comisión de Futuro, Ciencias, Tecnología, Conocimiento e Innovación, sería aplicable tanto a personas naturales como jurídicas, así como a plataformas de redes sociales que operen en el territorio nacional. En este caso, define dichas plataformas como servicios digitales de intermediación que gestionan contenidos y datos, pero excluye expresamente a los servicios de mensajería instantánea de carácter privado.

El proyecto establece que las plataformas extranjeras deberán designar un representante legal en Chile e incorpora las obligaciones de identificar de forma visible cuando el contenido es generado con inteligencia artificial y habilitar canales de denuncia para que las personas afectadas puedan solicitar la eliminación del contenido.

Responsabilidad y sanciones

En materia de responsabilidades, en tanto, establece que quienes generen o difundan deepfakes serán responsables civilmente por los daños causados e incluso contempla la posibilidad de que los tribunales adopten medidas cautelares, como el retiro o bloqueo del contenido, con el fin de evitar un daño irreparable.

En cuanto a las multas, se propone que estén en rangos de 5 mil a 10 mil UTM ($358 millones a $716 millones, aproximadamente).


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