
Por Alberto Cifuentes Avello
Profesor
Tema: “LAICISMO, DUDA E INVESTIGACION”
Ámbito: FILOSOFÍA, FÍSICA, MATEMÁTICAS
Una de las propiedades que contiene el laicismo humanista es poder dudar y con ello, para fundamentar, investigar.
Digamos primero que el término laicismo está referido a alguien que no contiene vestimenta de alguna confesión religiosa. Puede pertenecer a alguna religión y para lo cual sería un laico religioso. En el mismo marco podemos decir que aquel que se enmarca en el laicismo humanista está atendiendo a todo aquello que no contiene aspectos religiosos y su mundo laico es en la democracia, en donde se busca mejorar al ser humano, como persona y como ente social.
El laicismo humanista vive en una corriente filosófica y política que promueve la separación de los asuntos de una religión de un estado, enfatizando la importancia de la razón, la ciencia y la ética humanista para guiar las decisiones políticas y sociales, en lugar de dogmas religiosos. Busca promover una sociedad inclusiva y respetuosa de la diversidad, donde las decisiones se basen en valores humanistas universales.
En este marco y muy resumido, entonces, las ideas de un laico humanista son discutida y habiéndose concordadas producen acuerdos, al contrario del laicismo religioso que busca siempre imponer sus ideas o dogmas. El laicista humanista siempre busca la verdad, pues sabe, con conciencia, que no es dueña de ella, en tanto el laicista religioso cree tenerla como única y verdadera.
En estas circunstancia el ser humano y gracias a la utilización del camino laicista humanista ha progresado de tal manera que en especial produjo, entre otros la época del renacimiento y todo lo que conllevó al termino de mil años de dominio del pensamiento laico religioso abusador.
Hay un dato que resta de 1494. Cuando la Iglesia Católica, Apostólica y Romana en una noche especial y sabiendo que existía un nuevo continente, produjo un tratado entre España y Portugal que permitió dividir y, esto es lo más fantástico, dominar una tierra, sin una sola intervención de sus habitantes. Me refiero al Tratado de Tordesillas (7 de junio de 1494) y que dio una parte, hoy Brasil al reino de Portugal y lo que quedase en una línea imaginaria a 370 leguas al oeste de las islas Cabo Verde a España. Fue un proceso de los últimos que ese reinado de los mil años. Si, entendiendo que trajo consecuencias inmensas en los poderes económicos para esos reinos y para los de Europa en general y por supuesto para la Iglesia.
A ello se agrega la conversión por la fuerza de los habitantes de América. Esto significó el gobierno del laicismo religioso en América. En lo original, se inició con dos frailes franciscanos (Román Pané y Juan Infante) y el mercedario fray Bernardo Boyl, que muy venidos a menos, solo apoyados por la cruz iniciaron la evangelización con un crecimiento exponencial de la fe y de las ganancias financieras para el mundo ya dicho, europeo y del Papa. Estas congregaciones se enriquecieron mucho más, cuando al expulsar a los Jesuitas, se hicieron cargos de todo lo que ellos poseían.
Pero, volviendo al presente, vamos observando que la idea laicista humanista va creciendo de una u otra forma, basada siempre en la duda y la investigación y con ello desarrollando poderes que se mantienen en la democracia, produciendo un desarrollo de vida libre, social y político, sin dejar de lado lo económico y el avance de la ciencia.
Así y recogiendo el pensamiento de Roger Penrose (Premio Nobel de Física, 2020), el mundo laicista humanista, en su cruda realidad, se mueve en tres mundos.
El de la realidad física, en donde se percibe al universo físico que percibimos, el observable, gobernado por leyes físicas.
El de la conciencia, la experiencia subjetiva y la conciencia humana, pensamientos y sentimientos.
El de las matemáticas, verdades matemáticas abstractas y eternas.
El argumenta que estos mundos están interrelacionados y son fundamentales para entender la realidad.
Sugiere que la conciencia surge de la realidad física, pero que no se reduce a ella. Las matemáticas, por otro lado, son una forma de acceder a verdades objetivas que existen independientemente de la realidad física.
Así y tomando al cerebro humano, este no funciona como una computadora clásica. Nos hace saber que la conciencia surge de procesos cuánticos en microtúbulos dentro de las neuronas, sugiriendo que la conciencia es un fenómeno cuántico.
Argumenta que la reducción objetiva de la función de onda cuántica es responsable de la experiencia consciente. La conciencia es un colapso cuántico orquestado por el cerebro.
En el marco de la fe, el explora la relación entre ciencia y espiritualidad, sugiriendo que la realidad es más compleja y misteriosa de lo que podemos comprender.
Concluyendo este tema de actualidad, puedo expresar que el ser humano en su desarrollo y desde sus inicios ha ido pasando por una diversidad de complejidades socio espirituales hasta llegar al presente en donde se ha, con fundamentos, crecido en la complejidad de la razón y con ello la realidad en la que vivimos y convivimos.
El universo que contemplamos en las noches sin luna, viéndolo esplendoroso y que nos llena de una emotividad, con toda la investigación que a la fecha se ha realizado se nos muestra brutal, tremendamente material, no estático, en una diversidad de formas y dimensiones.
Nos hace entender que en este universo conocido somos únicos, que cualquier desplazamiento hacia otro lugar de este universo conocido no procede pues la energía que habría de utilizar es inmensa y el tiempo de recorrido pavoroso. Así también de que nos viniesen a ver, a salvar en razón de los cálculos físicos y matemáticos, esto es más allá de lo imposible.
Somos una anomalía en el universo, en donde los productos básicos hidrógeno, oxigeno y carbono nos han creado y en donde la mecánica cuántica produce extraordinarios ejercicios que funcionan universalmente como así también en nuestro cerebro.
Ya sabemos que los grandes árboles crecen no por los productos que la tierra les proporciona, surgen por la energía que sus hojas recogen (el aire) y en donde en su proceso de fotosíntesis, separan al oxigeno del carbono eliminando el primero y utilizando el segundo para construir su cuerpo. Nosotros, también utilizamos el carbono.
Todo esto es entendible solo en el pensamiento laico humanista, que trabaja la duda y la constante investigación.
BIOGRAFIA
- Penrose, R (2004). El camino a la realidad
- Penrose R. (1994. La nueva mente del emperador.
- Penrose, R (2010). Ciclos del tiempo.
- YouTube. Roger Penrose, Varias conferencias.





