
Por Alberto Cifuentes Avello
Profesor
Ámbito: FOLCLORE NACIONAL
El 17 de septiembre es el día nacional de la Cueca, por decreto N° 54 l 28 de octubre de 1989, en el gobierno de Augusto Pinochet Ugarte.
Pues bien, a escasos días de la celebración de un año más de este especial decreto, va mi respetuoso saludo y admiración a todos quienes practican este precioso baile nacional y que en la figura del huaso y la china han puesto la imagen de Chile en todo el planeta. Este saludo, por supuesto a todos los cultores, grupos folclóricos y bailadores de la Cueca Chilena.
Simbólicamente representan al huaso y la china chilena, de la zona central de Chile. Aquí surge un cuestionamiento, que en ningún caso pretende debilitar esta expresión de baile nacional.
Ocurre que para ser huaso se debe tener todo lo que significa “aperos del huaso”, incluido un brioso caballo, lo que en dinero es muy elevado y quien tiene acceso a esos asesorios es aquel chileno que maneja generalmente un fundo o tiene tierras suficientes para vestir y tener esta vestimenta y caballo.
En tanto “la china” viste el vestuario que simbólicamente representa a la mujer joven, generalmente hija de un personal del fundo o tierra en donde trabaja.
Podría haber sido que en vez de esta pareja fuese la huasa, es decir la dueña de fundo la que bailase con el jornalero o peón del fundo. ¿Suena raro esto cierto?
¿Pero por qué el huaso baila con la china? Podría ser porque la china es más ágil que la huasa, o porque baila con ella porque se encontró de fiesta en una ramada, de los tiempos históricos de Chile.
Es muy poco visto ver bailar un huaso con una huasa y la tradición folclórica, estimo, que la huasa es (excusen lo que digo), a lo mejor, más tiesa y menos graciosa que la china.
Pero puede ser también, porque el huaso, simbólicamente, intenta conquistar a la china, en un baile en donde existe el acoso de un hombre con poder frente a la mujer de nivel social menor que intenta eludir esos apremios.
Y, esto es interesante, en la cueca nortina o chilota, si existe la igualdad de condiciones, es decir, tanto el hombre y la mujer son del mismo nivel social y, bueno, en la cueca urbana la cosa es de real intensión en donde el urbano busca lo mismo que busca la mujer urbana.
Finalmente, es en esta reflexión, digamos que la cueca rural también existe el encuentro del campesino con la campesina en el mismo nivel y con 52 compases, una vuelta más al final o cierre del encuentro. La cueca urbana o huasa es de 48 compases.
Aprovecho de iluminar a algunos locutores que cuando se dice “un pie de cueca” se trata de tres cuecas, no de una sola.
Deseo saludar a todos los establecimientos de Chile que en julio inician un proceso de encuentros de cueca escolar rural, de básica urbana y de enseñanza media, pasando a continuación a un comunal, luego, si son seleccionados a un provincial para, en una nueva selección, llegar a un regional y en forma similar a un nacional (en cada nivel o ámbito) con bailadores representativos y que se van realizando en comunas sedes que se ofrecen para realizar las fases indicadas, después de la fase comunal. Trabajo muy bien realizado por las Coordinaciones Extraescolares de cada comuna.
En cuanto a los bailadores de cueca huasa, por iniciativas de escuelas formadoras de bailarines, se ha perfeccionado tanto en el uso de los pasos, el movimiento del pañuelo, la expresión de la cara, la vestimenta, que la han transformado en un ballet de cueca chilena. Incluso, el huaso, lleva un pañuelo visiblemente ubicado en el bolsillo posterior del pantalón, por si se le cae el que está utilizando en el ballet de cueca indicado.
Recuerdo a mi suegro bailar con mi suegra, una cueca plena de ritmo balseado, sin exageraciones, solo lo simple y sencillo, bailar una cueca chilena, al son de una guitarra de un folclorista local.
Independiente de todo lo dicho, vuelvo a saludar a todos los cultores de nuestra cueca nacional, la cueca chilena.
Me dio sed.








