En una significativa ceremonia realizada este viernes, Gendarmería de Chile conmemoró los 30 años del atentado que causó la muerte del gendarme Alex Villagrán Pañinao, funcionario de origen traiguenino, hecho ocurrido el 10 de abril de 1996 en el frontis de la Escuela de Gendarmería.
La actividad reunió a autoridades institucionales, familiares del mártir y representantes del ámbito público, entre ellos el Director Nacional de Gendarmería, Rubén Pérez, la directora de la Escuela Institucional, coronel Carol Araneda, y el alcalde de Santiago, Mario Desbordes, en una jornada marcada por el respeto y la memoria.
Durante la ceremonia se realizó un toque de silencio en honor al funcionario fallecido, además de la entrega de un reconocimiento a su familia, destacando su legado y compromiso con el servicio público.
🕊️ Un legado de servicio y valentía
En la instancia, la directora de la Escuela de Gendarmería, Carol Araneda, destacó la vocación y entereza de Villagrán Pañinao, señalando que su actuar sigue siendo un ejemplo para las nuevas generaciones.
“Ante la adversidad no retrocedió y fue leal a su juramento, enfrentando el peligro con entereza hasta el final. Nos dejó una lección imborrable: portar este uniforme significa servir con integridad incluso cuando el costo es la propia vida”, expresó.
📍 Propuesta de homenaje permanente
Uno de los anuncios más relevantes de la jornada fue realizado por el alcalde de Santiago, Mario Desbordes, quien manifestó su intención de impulsar el cambio de nombre de la calle donde se ubica la Escuela de Gendarmería, para que pase a llamarse “Alex Villagrán Pañinao”.
“Queremos homenajearlo y también a la institución. Por eso tengo el compromiso de gestionar, junto al concejo municipal y los vecinos, este cambio de nombre”, indicó la autoridad, recordando además el profundo impacto que generó este hecho en la institución.
📖 Trayectoria institucional
Alex Villagrán Pañinao ingresó a la Escuela de Gendarmería el 3 de agosto de 1992, desempeñándose posteriormente en el Centro de Cumplimiento Penitenciario Colina 1 y en la propia Escuela Institucional, donde integró la Banda Instrumental y la Guardia Armada.
A tres décadas de su fallecimiento, su memoria sigue viva, especialmente en su ciudad natal, Traiguén, donde su historia representa un ejemplo de vocación, compromiso y servicio al país.








