“La Vida Sigue Su Camino” por Alberto Cifuentes

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Inicio estas expresiones recordando la anécdota del encuentro en un instante de la Vida con la Muerte. La segunda le consulta por qué a ti – le dice -, te quieren tanto y por qué a mí me odian tanto. La vida le responde porque tú eres la realidad.

En esas expresiones realizo este tema en atención al reciente alejamiento material de una persona que ha sido parte de muchos y que en su forma de hacer vida estuvo motivado por buscar todo aquello que permitiese un mejor bienestar en los lugares en donde vivió y convivió.

Me refiero a Ernesto Chávez Parra, dirigente rural, que en recientes días nos ha dejado su espíritu de sacrificio como modelo a seguir por un bien social.

Existen seres humanos que llevan consigo ser líderes y avanzar durante su vida buscando las formas de progresar por el bien común.

Así tenemos información de tantas necesidades que en los sectores rurales es necesario cubrir, favoreciendo mejores redes de caminos, electricidad, agua, participación social.

En ese trabajo ha dejado emocionalmente a muchas y muchos anímicamente desvalidos, con sentimientos de pena y de oscurecimiento en las propias almas.

Debemos levantarnos y continuar en todo aquello que involucre el bien común. A no decaer, entendiendo que hay procesos naturales que el ser humano aún no puede lograr cambios

Se dice que donde no ha llegado la ciencia existe todo aquello que es parte de la imaginación y de los sueños. Entre los últimos está el vencer a la muerte, cosa que en sí ha ya dejado espacio, dando luz a la oscuridad. Ya en nosotros mismos vemos como de ancianos hay muchos que no tenemos nada de ello y somos entes activos y plenos de energías. Esto producto de mejores alimentaciones y en general mejores hábitos de vida. Queda mucho por avanzar, pero lo cierto es que se está avanzando.

Hoy la robótica, la automatización y especialmente la biotecnología permite reemplazar órganos, huesos, tendones y operaciones sin intervención directa de un profesional médico. La UTI es algo común ya de reactivación humana.

Se indica ya que un fallecimiento es una falla técnica y no humana.

Dirigiéndome, por este medio a alguien a quien aprecio mucho, indico que mientras existe vida se debe disfrutar, pero también proteger. Es necesario trabajar para vivir y no vivir para trabajar.

En las penas es necesario utilizar el trago amargo y levantar la mirada hacia donde esté la vida, sea en una flor o en un sencillo pajarito que cruza entre arboledas.

No sufrir por las cosas cotidianas y aplicar la ley de Murphy, lo que ha de fallar fallará, o que las soluciones tienen dos formas: O se solucionan solas o no se solucionan.

Ahora un abrazo que conlleva energía y vigor y que viva la vida.

Por Alberto Cifuentes